-¿Crees en el destino?
+¿Por qué no?, siempre pienso que las cosas ocurren por algo...
-¿Y en el amor a primera vista?
+También, pero muy pocas veces ese es el correcto...
Te puedes enamorar perdidamente con solo mirarle a los ojos la primera vez que le ves. Puedes sentirte la chica más feliz del mundo a su lado. Puedes pensar que te estás volviendo loca por él. Pero no vale de nada pensarlo, es cierto, es así. No hay otra forma, otra manera. Puedes llegar a estar segura de que es el amor de tu vida.
-Ya...
+Yo viví eso una vez, solo he tenido un amor a primera vista y ese es él. Se supone que los grandes amores no hacen daño. Es especial para mí. Aprendí que el primer amor no tiene que ser el mejor, ni el último, sin duda no iba a ser el último. Y quizás ese no fue mi primer amor. Qué más da si el primer amor es el segundo, el tercero o el último. Va a ser el que este ahí a tu lado pase lo pase, el que nunca se alejará de ti. Que te hará feliz toda tu vida.
Todos hablamos mucho
cuando nos cuentan cosas parecidas que les ocurre a otras personas. No sé por
qué, pero nunca pensamos que puede sucedernos a nosotros y, en cambio, el día
menos pensado… pam! te toca a ti, como si te hubieras traído mala suerte tú
sola. Tienes que arreglar cuentas con tu orgullo y tus ganas de seguir con él… ¡Pero
qué coñazo! Siempre he sido una negada en matemáticas. Y además, en el amor no
existen ecuaciones ni operaciones... No existe el contable de los sentimientos
o el asesor financiero del amor. ¿Qué ocurre, que hay que pagar un impuesto
para ser feliz?
Nos reímos. Y seguimos
riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos
colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo
hubiéramos hecho de todos modos. Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los
minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido,
cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loca, cuando
ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que él ha colgado
compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdida. O mejor
dicho, estás enamorada,
lo que, en realidad, es un poco de lo mismo...
Nadie hace caso del agua
que va después de la lluvia, cuando vuelve el sol.Poco importa si sobre esa agua hay lágrimas después de haber llorado, por amor, por dolor.
El agua se evapora, vuelve al aire, a nuestros pulmones, respirando el viento que sentimos en la cara. Y las lagrimas vuelen a entrar en nosotros, como las cosas que hemos perdido, pero nada se pierde en realidad. Cada segundo que pasa, cada luna que surge no hace mas que decirnos vive y ama lo que tú eres, como tú seas, por lo que seas. Mira en lo alto hacia el cielo, cierra los ojos. Y no te canses nunca de soñar.
Estamos todos locos, pero supongo que así es como funciona la especie.
Si me pierdo, encuéntrame.
El corazón... es un alumno limitado que nunca aprende.
Por qué si yo te digo "adiós"... el corazón me dice "inténtalo otra vez".No me des los buenos días, dame tus mejores noches La fotografía pertenece al lenguaje no verbal, pero también es una bonita forma de expresarse.
El pensamiento es la única cosa del universo que no se puede negar; negar es pensar.
Hay dos días en los que nunca pienso: ayer y mañana.
Nunca es demasiado pronto para abrir el champagne.
Hoy en día, el que no es gilipollas es moderno.
¿Tan perdedor eres que no te das cuenta cuando ganas?
Cuando recuerdas que no vas a ninguna parte, es cuando te aceleras.
En ocasiones, cuando un miedo no se afronta y no se resuelve del todo, se agazapa y permanece al acecho, como una pantera negra escondida en la alta hierba, en la confusión cotidiana, lista para saltar y para reaparecer con toda la violencia de sus garras… imposibilitando cualquier posible duda.
Y soy yo, soy así. Claro que nunca le caeré bien a todo el mundo, como te dije, tampoco lo pretendo.
Mucha gente dice que me quiere, pero después alegan lo contario, y sabes qué?
No me lo has dicho nunca, pero sé que cuando me lo digas será de verdad. Porque sí!
Eres distinto. Y lo sabes.
Lo pienso, y no me arrepiento, siendo así doy envidia. Pero siendo así te “conocí”.
Estoy orgullosa de lo que soy.
Es como si sólo a mí se me hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos.
Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y ella menos que ninguna.
Ella, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderlo, de respetarlo.
Ella no se divertirá con esos tiernos caprichos como lo hacía yo.
Tan solo soy una chica delante de un chico pidiéndole que la quiera.
Improvisemos un guión definitivo.
-¿Por qué me mentiste?
+No lo sé. Creo que tenía miedo de no ser bastante para ti. Ya sabes, no ser bastante lista o bastante simpática; tenía miedo de no ser suficiente, de perderte por no merecer estar contigo.
-A ver. Eres increíble, eres capaz de hacerme reír más de veinte veces por minuto. Y cuando sonríes colocas los labios de una forma que me vuelve loco. Solo con mirarme sacas lo mejor de mí, me haces sentir mejor persona. ¿No te parece eso suficiente?
Que lo bueno en la vida se hace esperar.
Tocarte es sinónimo de éxtasis.
La gente llama experiencia a lo que se suele llamar un error.
No necesito ser la primera, sólo la última.
No puedo negar que cuándo me pregunten ¿qué piensas?, diga en nada. No puedo negar que no te recuerde, aunque ya no me duele. Y aunque no puedo negar que no piense, intento no hacerlo.
Y en ese momento...pronunciaste mi nombre en sueños. Lo dijiste con tal claridad que creí que te habías despertado, pero te diste vuelta, musitaste mi nombre otra vez y suspiraste. Un sentimiento desconcertante y asombroso recorrió mi cuerpo. Y supe que no te podía ignorar por más tiempo.
-Vete al infierno
+Si...pero tú te vienes conmigo







